El material didáctico para el desarrollo en edad temprana

EL PAPEL DEL EDUCADOR INFANTIL



A FUNCIÓN DEL MAESTRO EN EDUCACIÓN PREESCOLAR E INFANTIL. LA INTENCIONALIDAD EDUCATIVA. RELACIONES DE MUTUA INTERACCIÓN ENTRE EL NIÑO/A Y EL EDUCADOR. EL MAESTRO COMO MIEMBRO DEL EQUIPO EDUCATIVO Y EN SU RELACIÓN CON LAS FAMILIAS.
  LA FUNCIÓN DEL MAESTRO/A DE ED. INFANTIL.
  SU FORMACIÓN.
A lo largo de la práctica cotidiana, el educador/a deberá tomar una serie de decisiones de diversa índole que configurarán una forma particular de intervención didáctica. Subyaciendo a esta toma de decisiones nos encontramos con que cada educador/a parte de un concepto de niño/a y de su propio papel como agente educativo. Dependiendo de cómo perciba al niño/a, de las posibilidades que les estime y de los logros que en él prevea, el maestro/a orientará la actividad en un sentido o en otro, intervendrá en mayor o menor grado, concederá más o menos autonomía a los alumnos/as, etc.
Es por ello que la formación del maestro lejos de ser una mera capacitación en técnicas educativas, ha de orientarse hacia la adquisición de una metodología de trabajo científico que, estableciendo una adecuada relación entre conocimientos teóricos y prácticos le habilite para el desempeño de su función.
La formación ha de entenderse como un proceso continuo y permanente que contemple los siguientes aspectos:
  Conocimientos del niño. Comprenderá un acercamiento en profundidad al sujeto con el cual va a desarrollar su actividad profesional, en distintas dimensiones: crecimiento físico, desarrollo cognitivo, afectivo y social, desarrollo psicológico. Del mismo modo supondría abordar una serie de conocimientos sobre los requerimientos de los niños/as en cada una de las etapas de desarrollo: cuidados, alimentación, higiene,... La formación de esta área se completaría con la capacitación diagnóstica que permita detectar problemas en el desarrollo, desviaciones, anomalías,... y sus posibles tratamientos o derivaciones hacia entidades públicas desde una perspectiva integradora.
  Conocimientos pedagógicos. Abarcaría esta área aquellos conocimientos, técnicas y destrezas que permitan la toma de decisiones didácticas adecuadas para cada momento. Incluirían aspectos tales como: modelos de intervención educativa, técnicas de análisis y dinámica de grupos, técnicas de recogida y análisis de información, conocimientos sobre la organización del aula y del centro, medios y recursos didácticos, metodologías, tipos de evaluación,...
  Conocimientos sociológicos. Incluimos aquí aquellos conocimientos que habilitarían al educador para la adecuada integración de su aula y del Centro en el contexto sociocultural en el que está inserto: relaciones con los padres y la comunidad educativa, participación de los padres en el centro y en las actividades del mismo,...
  Trabajo en equipo. Del hecho de participar en la vida de un grupo humano y del trabajo en equipo se derivan una serie de requerimientos formativos que deberían incluirse en el currículo del educador infantil: el equipo de educadores del nivel, del ciclo y de la etapa, dinámicas de grupos, análisis y tratamiento de conflictos grupales, modificaciones de conducta,... siempre en contacto con los Equipos de Apoyo Externo de la zona.
  SUS ACTITUDES.
Del modelo propuesto por el actual diseño curricular de Educación Infantil se desprenden una serie de actitudes que el maestro de infantil ha de potenciar:
  Actitud de respeto y confianza en el niño/a posibilitando que exprese sus opiniones y sentimientos, sin miedo a cometer errores fomentando así el sentimiento de seguridad en sí mismo y su autoestima.
  Actitud afectuosa y favorable hacia el trato con los niños/as, favoreciendo el acercamiento (especialmente en los periodos de adaptación al centro y al grupo de iguales) el contacto corporal y el diálogo afectivo.
  Actitud tolerante y no autoritaria animando a los alumnos a que asuman responsabilidades de forma paulatina, recogiendo las críticas y propuestas, en la línea de ir construyendo una dinámica de clase democrática y participativa.
  Actitud favorable hacia la búsqueda y el descubrimiento, incitando a los niños/as a que se interroguen, establezcan diálogos sobre sus propias ideas e hipótesis.
  Actitud contraria a los prejuicios y estereotipos sociales contradictoria con la sociedad democrática a la que pertenecemos: discriminación, racismo,...
  Actitud y conducta coherente y estable de tal forma que los niños/as lapuedan interpretar y predecir.
  Actitud favorable hacia el estudio, la formación y el autoperfeccionamiento en la línea de un enriquecimiento personal y profesional continuo.
  Actitud abierta a la participación, al intercambio de ideas y opiniones, al trabajo en grupo y a la crítica y a la autocrítica.
  FUNCIONES DEL MAESTRO/A DE INFANTIL.
Se podrían sintetizar en las siguientes:
  Función de programación educativa. La propuesta curricular caracterizada como abierta exige la participación de los maestros/as en el desarrollo de la misma. El maestro/a tiene que hacer una previsión fundada de los distintos componentes curriculares (objetivos, contenidos, metodología, recursos, evaluación, organización espacial y temporal,...) y adaptarlas a sus condiciones concretas y a las de sus alumnos.
  Función de diagnóstico. Está destinada a conocer las características específicas de los niños/as con los cuales se va a establecer una relación educativa. Implica tratar de localizar intereses, motivaciones, conceptos previos, relaciones con los compañeros y el centro, dificultades de aprendizaje (detectarlas y corregirlas), retraso, necesidades educativas especiales, absentismo escolar, condiciones y clima familiar, etc.
Los primeros años de la vida del niño/a son fundamentales para su desarrollo y éstos tienen lugar principalmente en el ámbito familiar. Es conocido el efecto que puede producir sobre un niño un ambiente pobre en estímulos en cuanto a su posterior desarrollo personal, afectivo, social, mental,... Todos estos aspectos han de ser conocidos por el maestro/a para intervenir en los casos en que se estime oportuno en uno u otro sentido, para favorecer el desarrollo hasta donde sea posible.
  Función de intervención educativa. Debe abarcar aspectos tales como:
·         Organizar un ambiente que estimule y oriente la actividad de los niños/as.
·         Aprovechar momentos óptimos del desarrollo del niño/a para enseñarle determinados hábitos.
·         Sugerir actividades, ayudar al niño/a a que se exprese, recoger sus iniciativas y ofrecerles medios suficientes como para que pueda llevarlas a cabo.
·         Organizar un marco en las que sean posibles las interacciones verbales y no verbales, estimulando todos los tipos diferentes de expresión (corporal, plástica, gestual, musical, etc.).
·         Apoyar afectivamente el desarrollo de los niños/as proporcionándoles seguridad y confianza en sus posibilidades.
·         Desafiar intelectualmente a los alumnos/as, ayudándoles a plantear y resolver problemas por sí mismos.
·         Función de evaluación. El maestro/a participa como miembro del equipo docente en la evaluación del Proyecto Curricular, así como de su propia práctica, y del proceso de aprendizaje de sus alumnos/as introduciendo las mejoras que considere necesarias para su mejora.
·         Función de relación. El maestro/a de Educación Infantil debe relacionarse adecuadamente con los otros miembros de la comunidad escolar, sobre todo, con los miembros de su equipo, con los padres, con los profesores de la etapa de educación Primaria, con el maestro de apoyo a la integración (en caso de tener algún alumno/a con Necesidades Educativas Especiales), con los miembros del equipo de apoyo externo.
·         LA INTENCIONALIDAD EDUCATIVA.
La educación (de la cual, la Educación Infantil constituye la primera etapa) consiste en un conjunto de prácticas o actividades pautadas, a través de las cuales todo grupo social ayuda a sus miembros a asimilar la experiencia colectiva culturalmente organizada.
En nuestra sociedad, la actividad de formación institucional de los miembros más jóvenes se realiza principalmente en la escuela. El sistema educativo es el encargado de proporcionar una serie de actividades planificadas y dirigidas intencionalmente a facilitar los aprendizajes que se consideren básicos para el desarrollo de la persona.
Si bien la educación de los niños/as menores de 6 años ha correspondido en el pasado casi en su totalidad a la familia, en nuestra época, el proceso de transformación del medio familiar, la incorporación de la mujer al mundo laboral y las condiciones de vida actuales hacen necesaria la colaboración de instituciones que participan con las familias en el proceso de educación de los más pequeños.
La educación tiende a desarrollar en las personas las capacidades y competencias necesarias para su integración activa en la sociedad. Este desarrollo no es un simple despliegue de posibilidades predeterminadas por la herencia biológica. Se produce básicamente, como resultado del aprendizaje que tiene lugar a través de la continua interacción con el medio, y en el que la intervención educativa cobra un papel fundamental.
La Educación Infantil supone una contribución al desarrollo y al aprendizaje de los niños desde sus primeros años de vida. La intencionalidad general de la acción educativa se orienta en esta etapa, hacia la creación de un ambiente y un marco de relaciones que posibiliten y potencien el crecimiento sano de los niños/as, la cooperación con las familias y la comunidad en general, en la promoción del desarrollo armónico en sus distintos ámbitos: motor, cognitivo, lingüístico, de relaciones interpersonales, de actuación e inserción social y de equilibrio personal. La adquisición por parte de los niños/as de aprendizajes significativos y adaptados a sus necesidades y motivaciones, y la colaboración en la compensación de las desigualdades de origen social y económico.
·         RELACIONES INTERACTIVAS ENTRE NIÑO/A Y EDUCADOR.
La visión comunicativa del proceso educativo pone de manifiesto la conveniencia de contemplar la necesidad de crear ambientes que favorezcan la interacción de profesores y alumnos en la actividad del aula.
Una red de relaciones comunicativas rico y diversa (como la que hay que crear en el aula) no debería circunscribirse a los aspectos informativos y formales, sino integrar también aquellos más socioafectivos e informales que se generan en la acción educativa. Esta dimensión comunicativa será fundamental para favorecer el desarrollo de los aprendizajes y el que los alumnos establezcan vínculos positivos con los contenidos culturales trabajados en el aula.
Aunque importante en todas las etapas, los aspectos relacionales y afectivos cobran un relieve especial en Educación Infantil. Las características de los niños/as de esta etapa hacen imprescindible que encuentren en la escuela un ambiente cálido, acogedor y seguro que permita a una construcción de una autoimagen ajustada y positiva. En Educación Infantil, la configuración de un ambiente como el que hemos descrito no es solo un factor que contribuye al crecimiento personal sino una condición necesaria para que pueda producirse.
La existencia de un ambiente cálido y de una relación personal afectuosa y trasmisora de seguridad emocional no se opone a la existencia de normas y a la presencia de retos y exigencias. Por el contrario, adquieren su valor educativo positivo cuando se dan en un contexto de consideración y afecto para el niño/a, y cuando además están adaptadas a sus posibilidades y se manejan por parte del educador de manera consistente y flexible. Cuando, además, el niño/a tiene ocasión de participar en la elaboración de las normas que rigen el funcionamiento del grupo, su valor educativo es todavía mayor.
A la hora de establecer una buena comunicación e interacción en el aula entre el profesor y los niños/as debemos tener en cuenta una serie de aspectos o estrategias que nos van a favorecer dicho acercamiento:
o    Adaptación lingüística. La relación maestro/a-niño/a ha de estar basada en el nivel de comprensión y desarrollo lingüístico del niño, es decir, debe adaptarse al nivel de desarrollo lingüístico del niño/a en aspectos como: comprensión, asimilación,...
o    Secuenciación. Ha de favorecerse el desarrollo lingüístico de forma que permita ir de lo concreto a lo abstracto, de lo simple a lo complejo, de lo cercano a lo lejano, etc.
o    Uso de técnicas y recursos. En todo este proceso se han de utilizar técnicas y recursos varios, que favorezcan el desarrollo de la expresión verbal del niño/a, con lo cual la comunicación gradualmente irá haciéndose más rica tanto en el contenido como en la forma.
o    La interacción en el grupo. Las interacciones de los niños/as de Educación Infantil son muy importantes y necesarias para propiciar la interacción con el mundo de los adultos, potenciar la de su grupo de iguales, proporcionándole al niño/a deseos de comunicar lo que siente, vive, desea,...
·         EL MAESTRO COMO MIEMBRO DEL EQUIPO EDUCATIVO Y EN SU RELACIÓN CON LAS FAMILIAS.
·         EL MAESTRO/A COMO MIEMBRO DEL EQUIPO EDUCATIVO.
El conjunto de exigencias y responsabilidades que están asumiendo los equipos educativos hace necesaria la figura de un maestro/a que forma parte de un grupo cohesionado.
El trabajo en grupo no supone la anulación de las individualizaciones. Al contrario supone integrar la diversidad (de personalidades, de formación, de experiencias, de intereses y perspectivas) en una programación común que armonice las intenciones generales con las personales.
El equipo educativo deberá acordar las líneas generales que sustentarán la organización de los profesores en su actividad docente.
Corresponde a los equipos educativos la concreción del diseño curricular propuesto para la etapa y su adaptación al contexto educativo. Para articular y equilibrar los diferentes niveles de concreción curricular (centro, ciclo, aula) deberá contemplarse una organización dinámica y sumamente flexible que atienda a las necesidades y requerimientos de diversa índole que durante el curso escolar irán apareciendo, sin perder de vista las intenciones generales que deberán guiar a medio y largo plazo su proyecto educativo.
Nuestra legislación ha recogido la necesidad de trabajo en equipo. Así el artículo 57.4 de la LOGSE establece que “Las administraciones educativas fomentarán la autonomía pedagógica y organizativa de los centros y favorecerán y estimularán el trabajo en equipo de los profesores”.
Posteriormente la JUNTA DE ANDALUCÍA ha desarrollado la composición y funciones de los equipos docentes. Se entiende que la finalidad general de éstos equipos es hacer operativas en la práctica las competencias del claustro de profesores. Las actuaciones de los equipos docentes pueden agruparse en los siguientes ámbitos de trabajo:
o    La programación curricular.
o    La programación de la orientación educativa y acción tutorial.
o    La evaluación del proceso de enseñanza-aprendizaje y del funcionamiento del propio equipo.
o    La innovación e investigación educativa.
o    La formación permanente de sus miembros mediante el intercambio de experiencias, cursos, etc.
Al margen de todo lo dicho, también hay que destacar que las relaciones que se establecen entre los adultos transmiten a los alumnos un modelo que le ayuda en su propio desarrollo social. La imagen de un grupo de adultos trabajando juntos para el logro de objetivos comunes confiere al niño/a la seguridad en los mismos y en las posibilidades de cooperación.
Respecto a la forma de trabajo de los equipos docentes, apuntamos las siguientes:
o    Planificación:
§  Tomar unos acuerdos mínimo aceptables para todos sus miembros.
§  Plantearse metas realistas y rentables a corto plazo.
§  Para que el trabajo en común sea asumido colectivamente se requieren actitudes flexibles que desemboquen en concepciones recíprocas.
§  Utilización de formas de trabajo ágiles y productivas.
o    Reuniones:
o    Clasificación y preparación de los temas.
o    Convocar e informar a los asistentes sobre el orden del día y temas a discutir.
o    Favorecer un buen clima de trabajo.
o    Facilitar la participación y la intervención de todos los miembros.
o    Tomar decisiones, reflejarlas por escrito y temporalizarlas.
o    Determinar los responsables de la ejecución.
·         EL MAESTRO/A EN SU RELACIÓN CON LAS FAMILIAS.
Si bien la familia y la escuela son dos ámbitos distintos (tanto por su naturaleza, organización, formas de intervención, etc.) se plantean un objetivo común: la educación de los niños/as y el desarrollo de todas sus potencialidades.
La familia es el primer contexto de socialización de los niños/as. En su interior, éstos realizan sus primeros aprendizajes, establecen sus primeros y muy importantes vínculos emocionales y se incorporan a las pautas y hábitos de su grupo social y cultural. La familia juega, por tanto, un papel crucial en el desarrollo del niño.
Para que la labor educativa que comparten familia y escuela se realice correctamente, la comunicación y coordinación entre padres y maestros/as es de la mayor importancia. Por este motivo, una de las tareas que competen al profesor/a y al equipo educativo del que forma parte, consiste en determinar los cauces y formas de participación de los padres en el Centro.
Mediante la participación, familia y maestro/a tratan de guiar y facilitar primero la incorporación y posteriormente una adecuada adaptación del niño/a al Centro. En un primer contacto, generalmente en la entrevista inicial, padres y educadores sentarán las bases de la futura relación: se conocerán y establecerán el clima de confianza mutua indispensable para que la comunicación entre ellos resulte fluida. Además el maestro/a tendrá las primeras referencias del niño/a al que va a recibir: recabará datos, opiniones, comentarios, que servirán para mejorar el proceso. Los padres a su vez conocerán el Centro, su espacio físico, los recursos disponibles, las necesidades y obligaciones, las líneas del proyecto educativo,...
En posteriores contactos se analizarán la evolución del niño/a en todos sus aspectos, se comentarán y evaluarán las nuevas adquisiciones, las dificultades y los progresos.
Es muy importante que los padres sientan seguridad y tengan confianza respecto al centro al que los niños asisten. Para que ello sea posible, los padres deben percibir que sus hijos son objeto de atención y observación particular por parte de los educadores. Cuando éstos comentan con los padres los progresos del niño/a, sus adquisiciones, sus actividades preferidas, ... les transmiten la seguridad de que su hijo/a está siendo adecuadamente educado y estimulado. Por otro lado, cuando los padres informan a los educadores de la situación del niño/a en un momento determinado, de alguna necesidad específica que debe ser satisfecha, o de algún aspecto concreto que deba ser tenido en cuenta, están permitiendo a los educadores conocer mejor al niño/a y, por tanto, organizar mejor su trabajo educativo.
Además de este continuo contacto, los padres podrán poner a disposición del Centro sus experiencias y recursos en distintos aspectos.
Conviene sin embargo, que ésta participación está convenientemente organizada de forma que no constituya, en ningún caso, un enfoque de entorpecimiento a la labor educativa.
La relación maestro/a-padres puede adoptar distintas modalidades:
o    Tutorías:
§  Comunicación fluida y personal con las familias.
§  Seguimiento positivo del niño/a.
§  Conocimiento mutuo.
o    Asambleas:
o    Información sobre el proyecto educativo que se desarrolla en el Centro-aula.
o    Seguimiento del desarrollo educativo de los alumnos/as.
o    Propuesta de actividades específicas.
o    Organización de la participación del los padres en las aulas.
o    Análisis de problemas generales.
o    Colaboración de padres en el aula:
o    Colaboración en talleres monográficos.
o    Colaboración en actividades cotidianas del aula.
o    Colaboración en la gestión económica del aula.
o    Escuela de padres:
o    Formación en temas educativos de interés para los padres.
La vinculación del educador de Educación Infantil con las madres y padres de sus alumnos/as se puede resumir en los siguientes puntos:
§  Contribuir al establecimiento de relaciones fluidas que faciliten la conexión entre el Centro escolar y las familias.
§  Implicar a los padres en actividades de apoyo al aprendizaje y orientación de sus hijos.
§  Informar y ser informado por los padres de todos aquellos asuntos que afecten a la educación de sus alumnos.
·         BIBLIOGRAFÍA.
DECRETO 107/92 por el que se establece el currículum de la Ed. Infantil para Andalucía.
DISEÑOS CURRICULARES BÁSICOS.
GIMENO, J., “Teoría de la enseñanza y desarrollo del currículum”. 1981.
PEREZ, M., y CALZADA, P., “El profesor en la Escuela Infantil de 0 a 6 años”. 1991.
VV.AA., “Especialización del profesorado de educación infantil”. UNED. 1995.

PLANTEAMIENTO DIDÁCTICO (Temas 7, 15 y 16)
“Adaptación de los niños de 3 años”
o    RELACIÓN DEL TEMA CON EL DISEÑO CURRICULAR
El Decreto 107/1992 en el desarrollo curricular, artículo 9, y en su punto 4 dice: “Los proyectos curriculares de Educación Infantil incluirán la planificación de la coordinación pedagógica con las familias, en aplicación de lo dispuesto en el artículo 7, apartado 1 de la LOGSE.
En la introducción dice “la participación de las familias en el centro y la armonización de criterios compartidos con el equipo educativo son fundamentales... el establecimiento de fluidos canales de comunicación y coordinación que garanticen la coherencia del proceso educativo en los distintos ámbitos familiar y escolar”.
Dado que la primera, y muy importante, relación familia-maestro es la entrada de los niños al centro de Educación Infantil, voy a ejemplificar una adaptación de los niños de 3 años y la colaboración que se ha de establecer entre familia-maestro/a.
o    GRUPO DE ALUMNOS A LOS QUE VA DIRIGIDO EL PLANTEAMIENTO
Son 20 niños/as de 3 años. Forman parte de un colegio de 18 unidades (2 líneas), 6 de Infantil y 12 de Primaria. Cuenta con especialistas de música, religión, inglés, audición y lenguaje y educación especial. En mi grupo de alumnos sólo va a entrar el especialista de música, pero una vez superado el periodo de adaptación.
La escuela está situada en un barrio periférico con nivel económico, sociocultural y educativo medio.
Tendremos en cuenta que al iniciarse el curso en septiembre unos niños acabaran de cumplir los 3 años y otros estarán a punto de cumplir los 4 años. Esta aclaración es importante porque el desarrollo evolutivo de estos niños variará considerablemente. No obstante, este desarrollo evolutivo, en sus aspectos psicomotor, cognitivo, personal y social, presenta las siguientes características:
Desarrollo psicomotor
El niño de 3 años presenta una mejora considerable en la coordinación de sus movimientos, en especial del salto y la carrera. De manera progresiva, en sus desplazamientos aparece el galope y el salto sobre un solo pie.
Entre los 3 y 4 años perfecciona la imagen global de su cuerpo y, progresivamente, añade nuevos elementos segmentarios a este esquema corporal ya formado.
Desarrollo cognitivo
El pensamiento se desarrolla en relación directa con el egocentrismo emocional. Después de la aparición de la función simbólica (2-3 años) y del consecuente juego simbólico, el niño sigue mostrando dificultad para diferenciar la realidad de la fantasía. El desarrollo lógico-matemático parte del centraje y la reversibilidad.
Desarrollo del lenguaje
Partiendo de un lenguaje telegráfico, con el que el niño formula pequeñas frases, madura progresivamente y crece hacia el lenguaje socializado. De los 3 a los 4 años, utiliza y reconoce un vocabulario formado por entre 900 y 1200 palabras. En su vocabulario habitual predominan los nombres y los pronombres posesivos. Progresivamente añade los pronombres personales yo, tu y él/ella, utilizándolos de forma correcta. Emplea también plurales y los tiempos verbales referidos al pasado.
Desarrollo personal-social
El niño de 3 años pasa por una etapa egocéntrica en la que todo gira a su alrededor. Simultáneamente, empieza a tomar conciencia del propio yo y de su aceptación y estima. El reconocimiento de su individualidad viene determinado por los adultos, hasta ahora solo con sus familiares, padre-madre y a partir de ahora también con el maestro/a.

Considera las acciones como buenas o malas según sean indicadas por los adultos. Tiende a evitar que su conducta sea rechazada y a esperar premios adoptando los comportamientos que gustan a las personas que sean significativas para ellos.



La plantación didáctica
La planeación didáctica es una responsabilidad del docente compartida con los actores que interviene en el proceso educativo: equipo de apoyo (CAM y USAER), directivos y zonas de supervisión, en la media en que éstos movilizan los recursos didácticos y específicos que coadyuvan en la mejora del proceso de enseñanza y aprendizaje. De ahí la necesidad de avanzar en el dominio del diseño curricular y los enfoques educativos que orienta la Reforma Integral de la Educación Básica
(RIEB).
La planeación didáctica es una herramienta en donde se plasman las oportunidades de aprendizaje que el maestro ofrece a las alumnas y los alumnos, para desarrollar las competencias implicadas en los programas del nivel y grado correspondiente. El docente cuenta, para este propósito, con los programas educativos de cada nivel, guías articuladoras, libros de texto, materiales de apoyo externo, los programas nacionales y estatales de apoyo al currículo; y las estrategias didácticas y específicas para la atención a la diversidad, incluyendo la condición de discapacidad y aptitud sobresaliente.
Componentes De La Planificación Didáctica                                                                                Acorde con el Diseño Curricular para el Nivel Inicial de la MCBA del año 1989 y el actual Anexo del Diseño para la Educación Inicial de la MCBA del año 1995, en la planificación didáctica se explicitan algunos componentes:
·         Objetivos - que los niños alcancen.
·         Contenidos - qué se deberá aprender para alcanzar los objetivos propuestos.
·         Actividades - qué consideramos que los alumnos deben realizar para aprender los contenidos que les permitirán alcanzar los objetivos propuestos.
·         Estrategias - qué los docentes ponen en juego para que los niños realicen las actividades que les permitirán aprender los contenidos para alcanzar los objetivos propuestos.
Esta planificación debe ser, estratégica, dinámica, sistemática y formalizadora, flexible y participativa.
La planificación representa y ha representado siempre la explicitación de los deseos de todo educador de hacer de su tarea un quehacer organizado, científico, y mediante el cual pueda anticipar sucesos y prever algunos resultados, incluyendo por supuesto la constante evaluación de ese proceso e instrumento.
Algunos conceptos:
La planificación es un proceso mental: Este proceso mental se pone de manifiesto, se explicita, mediante una diagramación o diseño que se vuelca en el papel, que es al que comúnmente se denomina planificación.
Entonces podemos definir a la planificación como el proceso mental que orienta la acción en una dirección determinada y que contempla los medios necesarios para alcanzar un fin. Este proceso mental puede ser representado a través de un diseño capaz de informarnos a nosotros mismos y también a los otros sobre los alcances del plan o del proyecto trazado.
Consideramos que la planificación didáctica es simultáneamente un proceso mental realizado por un docente y un producto de ese proceso, producto comunicable, analizable, modificable.
La planificación didáctica es una clase especial de planificación: la planificación didáctica se refiere al ámbito pedagógico - didáctico, lo cual determina cuáles serán sus componentes. Es el "objeto" de la planificación el que determina cuáles serán los componentes que se deberán tomar en consideración.
La planificación didáctica aúlica no es "aislable", sino que se debe considerar el lugar que ocupa en relación con los diferentes niveles de especificación de las decisiones educativas.
La planificación del docente se pone en relación con las decisiones de política educativa, nacionales y jurisdiccionales, y con la contextualización institucional, permitiendo de este modo que el diseño y programación de su práctica docente no sea un elemento aislado, pero respetando al mismo tiempo la independencia y autonomía profesional, necesarias para el desarrollo de su actividad.
Planificación: aportes desde concepciones afines al paradigma de la simplificación: La planificación no "es" la realidad, sino una simplificación de la misma; por lo tanto, al planificar se tienen en cuenta algunas de las variables concernientes a la realidad, las cuales se van "moldeando" de acuerdo a necesidades de un actor esencial: el docente. Pero no se puede dejar de considerar que lo que sucede en la clase es siempre más complejo e imprevisible que lo que se pueda planificar.
Planificación como proceso:posibilidad y lugar de error: nos parece útil entender a la planificación como un proceso constante, que a la par que intenta anticipar y prever, nos garantiza la aparición de lo previsto y anticipado; por lo tanto, más que a errores que deberían haber sido evitados, haremos referencia a la incidencia que la realidad compleja tiene en nuestras programaciones llevándonos, constantemente a repensar lo planificado, a reorganizar lo previsto, en un trayecto en el cual los "errores" permiten la reconstrucción activa de nuestros planes, considerando variables siempre novedosas en la realidad compleja, sin que ello implique ausencia de previsión ni sumisión a los imprevistos.
La planificación como producto y como herramienta para la toma de decisiones del docente: a partir del momento en que el docente comienza a planificar, tanto en la dimensión de proceso mental como en la dimensión referida a la explicitación gráfica, se pone de manifiesto la utilidad de la planificación como herramienta para la tomo de decisiones; a su vez, la planificación es también producto de decisiones previas y continuas del docente y de la institución.
El docente, a partir de estudios indagatorios realizados en función del grupo concreto de niños, comienza un interrumpido proceso de toma de decisiones, en las cuales radica justamente la intencionalidad pedagógica que deberá imprimir a sus acciones.
Ejemplos De Decisiones Que Deberá Afrontar O Abordar:
1.     ¿Qué objetivos puede proponer para ser alcanzados por el grupo?
2.    ¿Cuáles son los contenidos que considera importante enseñar en este período de tiempo?
3.    ¿Cómo secuenciar y complejizar el abordaje de los contenidos?
4.    ¿Qué tipo de actividades son las más adecuadas, en función de los contenidos, del contexto, del grupo, etc.?
5.    ¿Cómo organizar las experiencias directas para aprovechar mejor los recursos disponibles?
6.    ¿Qué rol asigna a los padres en la organización y concreción de las salidas?
Se podría continuar enumerando las variables o aspectos de la realidad educativa sobre las cuales se ejerce cotidianamente el proceso de toma de decisiones de los docentes.
Lo que nos parece importante es destacar que la planificación didáctica permite al docente ejercer un control pedagógico - didáctico, una evaluación crítica, de esta multiplicidad y complejidad de decisiones que le competen; como así también, ir definiendo y redefiniendo sus caminos decisivos, a medida que la realidad, con su complejidad y con sus zonas de incertidumbre, lo lleva a replantear y eventualmente modificar rumbos previstos.





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